
Ahora que la tristeza me abruma,
mi llanto no puedo contenerlo.
En este instante deseo evadirme
para salir del hastío que hay en mí.
Lo que más ansío en este momento
es unir nuestros cuerpos en uno,
para saciar esta pasión que nos roe
y nos desespera a pasos apresurados.
Al sentir tu pecho rozando mi piel
sólo veo sombras; pienso si eres tú
el que se está viniendo a mi lecho.
Quedan en sensaciones imaginarias.
Tanto ambiciono tenerte conmigo;
que te intuyo por todas partes;
hasta oigo tus cálidas palabras
diciendo que me amas como nadie.
Sé lo que te representa vivir sin mí;
por eso vuelo acelerada por tu cielo
para aterrizar lo antes posible
y poder permanecer extasiada junto a ti.
Uniremos nuestras vidas para siempre
y se calmarán estas ansias que tenemos.
Tus caricias me harán olvidar
la distancia tan hostil que nos separa.
Amelia Moncada Georgiades







